sábado, 25 de junio de 2011

La humanidad en peligro de extinción

Opinión: Nick Bostrom (Profesor de la Facultad de Filosofía de la Universidad de Oxford), Riesgos Existenciales: Debido a la aceleración del progreso tecnológico, la humanidad puede estar acercándose rápidamente a una fase crítica en su carrera.
Hoy, estamos haciendo algo que nunca antes hemos hecho en la Tierra. Si los factores naturales no han sido capaces de destruir la raza humana durante cientos de miles de años, estos van a extinguirnos en el próximo siglo.
La paradoja reside en el hecho que sin la tecnología nuestras posibilidades de evitar los riesgos globales serían igual a cero, mientras que las tecnologías nos dan un poco más de oportunidad de escapar de la extinción, a pesar de que las tecnologías por sí mismas generalmente causan estos riesgos. El principal factor de por qué aumentan los riesgos es la discrepancia entre la madurez del hombre en términos de ética y moral, y el crecimiento del poder de las tecnologías creadas por él.
Para reducir al mínimo los riesgos de desastres tecnológicos, tenemos que hacer lo siguiente:

Hitler, Stalin, Ahmadinejad etc..

Pregunta: ¿Qué es el grupo? ¿Es un tipo de idea, gente, o algo así? ¿Por qué es tan difícil unirse con las personas que no son como yo?
Respuesta: Cada persona en el mundo está conectada a través de su alma con otras almas. Tú necesitas entrar en este sistema interno de almas interconectadas como si estuvieras buceando en el fondo del océano. Y allí descubrirás la red de conexión que une a todas las personas.
Todos están incluidos en esta red: Hitler, Stalin, Ahmadinejad, Moisés, Abraham, y tú. Todas las personas que conoces sólo por su forma externa, así como aquellas que conoces en un nivel más profundo, todas están interconectadas de la mejor manera posible.
En el mundo externo, cada una de ellas llena un rol preciso con el fin de despertar a los otros para que se atraigan a esta red, para bucear dentro de esta, y encontrarse a sí mismas allí, unidas con todos en alma y corazón. Tú necesitas encontrar el contacto interno con ellos. El grupo es la unificación interna de las almas. Y tú debes incluirte junto con el resto.
Por supuesto, hablando del grupo, yo me refiero primordialmente a aquellos que estudian con nosotros. Pero si tú entras en esta conexión, verás que esta red los une a todos, incluso a nuestros grandes enemigos.
Debemos entender que la cáscara externa en la cual existimos en nuestro mundo se nos da para que podamos obligarnos los unos a los otros a realizar el trabajo interno. Todo este juego es necesario para ti, para que el Creador, la fuerza que nos conecta internamente, pueda también revelarse en su manifestación externa.
Internamente esta conexión se mantiene por Él, pero externamente ¡te toca a ti llevarla a cabo! Y si te arreglas para borrar el abismo entre la interioridad y la externalidad, esto constituirá tu completa corrección.

¿Tiene algún plan, señor “arreglalotodo”?

Pregunta: ¿Cómo nos alineamos con la ley que no hemos seguido por mucho tiempo, y con la cual no tenemos equivalencia de forma?
Respuesta: No es una ley, es un estado. Una “ley” significa que actúas y te insertas en una cierta fórmula a la que debes adherirte no obstante tu deseo. En otras palabras, una ley es la realización de cierta fórmula que está entre la causa y el efecto: Y = función de X.
Hoy otros están comenzando a descubrir la ley revelada por los cabalistas. Muchos ya entienden que debemos llegar al equilibrio con la Naturaleza, unirnos, y practicar el otorgamiento. La necesidad de esto ya se ha manifestado, pero las personas no serán capaces de hacerlo realidad sin el método adecuado.
Los antiguos babilonios se encontraban en el mismo estado: “Si no nos unimos, justo aquí pereceremos”. Lo mismo fue revelado cuando la Torá le fue entregada a Israel: “Si no se unen, este será el lugar de su entierro”.
Esto ya está quedando claro, ¿pero tenemos un método? Si lo tenemos, sabemos cómo movernos hacia adelante, pero si no, esta será realmente nuestra tumba. Nos sumergiremos en una guerra mundial simplemente porque no tendremos otra alternativa.
A este punto nos acercamos: O la humanidad acepta el método y se embarca en la vía de adelantar el tiempo, o no lo acepta y sigue el camino natural de desarrollo. Es una o la otra.
El problema es que necesitamos diseminar la sabiduría de la Cabalá en el mundo por adelantado. Después de todo, las personas no saben que existe una meta y un método que nos permite llegar a ella sin guerras o sufrimiento. En esencia, ellos incluso serán capaces de entender la meta porque nuestros ojos son capaces de reconocer la armonía en el mundo del cual el hombre es el único componente anómalo ¿Pero cómo nos unimos a esta armonía?
El espacio entre la realidad y lo deseable debe ser llenado con el método. En otras palabras, aquí necesitas la Luz superior, la fuerza que actúa por encima de nuestra naturaleza. Esta ha creado nuestra naturaleza como el deseo de recibir, y también creará en nosotros la cualidad de la unificación universal. Y sólo encontraremos estos medios en el método cabalístico porque este no existe en nuestro mundo.

La necesidad de aprender los términos cabalísticos

Pregunta: Si es tan importante saber exactamente el significante de los términos cabalísticos (tanto que  se supone que los tenemos que escribir en las fichas bibliográficas y aprenderlos de corazón), ¿Por que solía decir que estudiamos el TES (El Estudio de las 10 Sefirot) no para entenderlo intelectualmente, sino para extraer la Luz Circundante que trabaja como una fuerza “milagrosa” oculta?
Respuesta: Nosotros estudiamos los términos cabalísticos no para captarlos intelectualmente, sino para acercarnos al significado autentico del texto. Cuando estoy leyendo acerca de lo que esta “arriba” o “abajo” en el mundo espiritual y lo comparo con lo que es considerado “superior e inferior” en el sentido corporal, esto me suministra una impresión de que tan lejos estoy aun de la verdad. Me lleva al reconocimiento de mi mal, de mi error. Y este sentimiento reforma mis cualidades, despierta mi deseo de cambiar y atrae la fuerza superior que me reformará. Después de todo, si con mi mente externa yo entiendo que mis definiciones de lo que esta descrito en el libro son incorrectas (por ejemplo, “La Luz”, el Creador”, “el sol”, “un circulo”), esto causa amargura por el alcance y por el verdadero crecimiento. Y este dolor se vuelve una oración. Este tipo de estudio no está destinado para el intelecto. Nosotros medimos no por medio de la mente, sino por medio de las propiedades. El correcto aprendizaje de las definiciones nos lleva al deseo de estar presentes en ellas, ¡en lugar de entenderlas en el sentido abstracto! Esto significa que yo mismo deseo ser transformado para que estos términos me describan, para que se vuelvan mi modelo, mi lenguaje. Yo quiero escuchar “superior, inferior” y entender que es superior y que es inferior en los términos de la importancia con respecto al otorgamiento, mientras que “derecha e izquierda” se refieren a la Luz de Jojma (Sabiduría) o la Luz de Jassadim (Misericordia).

Porque encarnamos

Encontrando el rumbo en el océano de Luz

Todos los artículos del libro de Shamati tienen la intención de sintonizarlo a uno con la correcta actitud hacia sí mismo (a sus capacidades internas, aptitudes, fuerzas, cualidades) y hacia todo lo que está fuera de él (la gente, la sociedad, el grupo, el maestro, el Creador, la naturaleza) de tal manera que uno entienda cómo cambia, a través de qué y cómo debe actuar para atraerse al estado perfecto. Nuestro problema es que por un lado, no hay nada que podamos hacer nosotros porque somos sólo el deseo de ser llenados, el deseo de disfrutar.Por otro lado, si no podemos hacer nada nosotros mismos y representamos sólo un deseo creado opuesto al Creador, a la Luz, entonces ¿cómo podemos pedirle que cambiemos nosotros mismos, pedir ser cambiados, demandar, actuar de forma independiente o a través de otros sistemas? En otras palabras, estamos en posición dual. Por un lado, no puedo hacer nada por mí mismo. Por otro lado, tengo atraerme al punto en el que mi petición, mi deseo, causará tal influencia sobre mí que se cambiaré. Este punto en particular es muy difícil para nosotros. Allí, la persona no entiende correctamente su interacción con la fuerza superior que lo creó. Es decir, tengo que alcanzar un estado en el cual siento mi incapacidad total de corregirme a mí mismo, en el que me dé cuenta y entienda que mi corrección sólo puede hacerse bajo la influencia de la fuerza externa. De manera inversa, esta fuerza externa que existe fuera de mí es constante, y no puedo afectarla de ninguna manera. Es absoluta. Por el contrario, puedo afectarme yo mismo al traerme bajo su influencia, es decir, por medio de mi petición. Mi petición es mi acción en la cual puedo cambiar mi actitud hacia esta fuerza superior y por lo tanto cambiar su influencia en mí, y esto me corrige. Por lo tanto, en esencia, el trabajo ocurre en el interior de la persona y depende de sus deseos, de su intención, fuerza, dirección. La persona existe en un campo absoluto, perfecto, inmutable. Pero el trabajo es hecho precisamente por medio de este campo que actúan sobre la persona. Y ella se trae bajo la influencia de este campo. Desde el punto de vista del deseo de ser corregido, la persona es un elemento activo. Y desde el punto de vista de la corrección de la persona en sí, es pasivo: es corregido por la Luz que existe fuera de ella, que lo rodea, y es invariable. Es posible hablar mucho de este estado, pero tiene que ser formado gradualmente en nosotros, como un estado definido, preciso, interno mío y de la Luz, del Creador. El artículo de Baal HaSulam “Lishma es un despertar desde Arriba, y por qué necesitamos un despertar desde abajo” es uno de los artículos que habla de la alineación correcta de una persona con el Creador, con la Luz superior. La persona significa nuestro deseo: Cómo puede cambiarse si este se pone correctamente bajo la influencia de la Luz. El atributo de otorgamiento que podemos alcanzar y al cual estamos acercándonos gradualmente bajo la influencia de la Luz, se llama “Lishma” o “en Su nombre” en hebreo. Y su propiedad opuesta se llama “Lo Lishma” o “no por Su nombre”, es decir para uno mismo. Los deseos aparecen en nosotros independientemente de nosotros, no podemos regularlos, pero si podemos regular nuestra intención: Lo que queremos en cada momento, a lo que aspiramos.

Un trampolín al Infinito

Pregunta: ¿El deseo de las mujeres contiene el deseo de adquirir la intención de otorgar?
Respuesta: Esta intención está ausente del deseo de ambos, de los hombres y de las mujeres. ¿Cómo es que este puede aparecer dentro de nosotros? Todo lo que queremos es recibir. ¿Cómo podemos adquirir la intención de otorgar? La Luz es la que lo hace, no nosotros. Yo soy absolutamente egoísta; yo solo pienso en mi mismo y no puedo dejar este estado. Tampoco pueden trabajar diferente los deseos en mi corazón, ni los pensamientos en mi mente. Esto es naturaleza, así es como fui hecho. Entonces, ¿Qué hacer? Solo si nosotros, juntos, deseamos de manera correcta que la Luz descienda sobre nosotros y nos corrija, entonces vamos a adquirir aparte de nuestro egoísmo, una intención de trabajar correctamente. Este será el deseo por la Luz, por la voluntad de otorgar, de amar. Nuestro egoísmo se quedara. Pero trabajando en el correctamente, incrementaremos e intensificaremos la Luz. Esta es la esencia de nuestro sendero histórico.
Desde el mundo del Infinito, desde nuestro primer estado donde comenzamos, pasamos por nuestro estado presente, el segundo y alcanzamos el mundo del Infinito, el tercer estado, una vez más. Este tercer estado se dice que es 620 veces más grande que el primer estado. 620 es solo un nombre, en realidad es millones de billones de veces más grande. La clave es que en el tercer estado nosotros sabemos en donde estamos. En el primer estado fuimos una gota de semen y en el tercer estado nos volvemos completamente como el Creador, adquiriendo su estado. Esto es lo que alcanzamos gracias a esta amplificación, cuando nuestro egoísmo esta lentamente desarrollándose en nosotros como un gran ego, mientras que podemos usarlo para intensificar la débil Luz de Nefesh que nos lleno en el primer estado. Nefesh es una Luz muy pequeña, en la que la vida apenas existe. Y en el tercer estado, nosotros alcanzamos el grado que es llamado NRNHY, una inmensa Luz que llena todos los mundos.