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viernes, 7 de septiembre de 2012

0% para nosotros

Pregunta: Ahora, mientras aún estamos en modo de preparación, demandamos obtener el poder del otorgamiento ¿Nuestra petición cambia después de que entramos en el mundo espiritual, o pediremos lo mismo una vez más?
Rav: Es la misma petición, pero durante nuestro periodo de preparación, ésta contiene una naturaleza egoísta Lo Lishmá. Yo pido que se me dé la fuerza de otorgamiento, pero subconscientemente espero obtener algún beneficio para mí mismo. Entonces, es llamada “Lo Lishmá” pero la petición en sí permanece igual.
El periodo de preparación comienza con mi primera petición acerca del poder del otorgamiento. Este periodo termina cuando recibimos este poder, el cual usamos para entrar al mundo espiritual. Ahí, recibimos el poder del otorgamiento una vez más.
Durante la preparación, yo pedí por mi propio bien, Lo Lishmá. Quería obtener el poder del otorgamiento y esperaba eventualmente recibir algo bueno para mí. Mis intenciones egoístas gradualmente disminuyeron de 100% en el comienzo de mi viaje hasta que al final se volvieron el 0%. Así es como avanzo durante el periodo de preparación.
Cuando obtengo el poder del otorgamiento al preparar el deseo para el otorgamiento genuino, uso este poder para pedir un poder de otorgamiento más fuerte. En esta ocasión, es la fuerza en el nivel de Bina, Jafetz Jesed, otorgamiento en aras del otorgamiento. En el siguiente nivel otra vez pido el poder del otorgamiento para recibir en aras de otorgar, pero esta vez es el nivel de Jojma. Así es como me muevo hacia adelante hasta que llego al nivel de la corrección final (Gmar Tikkun), al estado de Keter. Continuamente, pido el poder del otorgamiento y la diferencia es sobre qué deseos gobernará y cuál es su fuerza.
Me doy cuenta que para adquirir el poder del otorgamiento, yo tengo que sentir la grandeza del Creador. Según el grado de mi habilidad para sentirla, yo seré capaz de “doblegar” mi deseo. Durante el periodo de preparación y asegún el grado de la grandeza del Creador, me las arreglo para corregir mi Lo Lishmá y deseo menos para mí mismo. Así es como preparo mis deseos de otorgamiento para el siguiente estado de otorgamiento en aras del otorgamiento, así como mis deseos de recepción para el estado de recibir en aras del otorgamiento.
Todo depende de la toma de consciencia de la grandeza del Creador, que me ayuda a elevarme por encima de mi egoísmo. Es posible hacer la transición de una petición verbal a la demanda interna en el corazón, sólo con la ayuda de la Luz. Esto se hace por medio de la Luz que Reforma.

lunes, 22 de agosto de 2011

Una conexión fuerte es como un hijo en común

La conexión entre una persona y otra siempre contiene un tercer componente, el grado de su conexión que es común para ambos. Una conexión pude surgir sólo bajo la condición de que existan dos cosas diferentes que varíen en cualidades o estados ¿Pero si son diferentes, cómo pueden unirse?
Por otra parte, si no somos diferentes, ¿entonces de qué tipo de conexión podemos hablar? La sola palabra “conexión” ya implica que hay alguna oposición o diferencia entre nosotros. La conexión es el tercer componente, que incluye algo del primero y del segundo, y crea un puente entre ellos.
Este tercer vínculo intermedio se forma mediante la inclusión de dos partes opuestas, una en la otra de manera que la segunda está presente en la primera, y la primera en la segunda. Entonces un tercer cuerpo surge entre ellos, el cual es similar a ambos.
Esto es evidente a partir de la estructura de Bina, que incluye GAR y ZAT, y varias partes diferentes, adicionales dentro de las cuales se crea “Tzelem”, la imagen del superior para los inferiores. Esto no es simple porque todo un sistema es creado para que el superior pueda venir al inferior y construir un cierto grado de conexión con él.
Y el superior debe tener un lugar que sea adecuado para elevar al inferior, llamado un “vientre” (Rejem). Este lugar está destinado específicamente para el inferior, pero por otra parte, pertenece al cuerpo del superior.
Todos los sistemas que pertenecen a la conexión entre el superior y el inferior mediante las reglas de la segunda restricción (Tzimtzum Bet), de acuerdo a las cuales vivimos y tenemos una estructura muy compleja. Estas incluyen Partzufim especiales llamados “cabellos” (Searot) y “vestiduras” (Levushim). El Partzuf interior se viste en el exterior para conectarse con el Partzuf inferior.
Este es un sistema muy complejo, que es la razón por la cual en nuestro mundo no sabemos cómo construir la conexión correcta entre nosotros. No podemos unirnos hasta que revelemos el deseo interno de cada persona y hasta que nos incluyamos uno en el otro. Esto es la garantía mutua. Y hasta que no lleguemos ahí, no sabremos cómo existir en un sistema común.
Tenemos que entendernos y conectarnos a tal grado que yo sienta y acepte los deseos de todos los demás como el mío propio, y ellos acepten todos mis deseos. Sólo entonces seremos capaces de conectarnos.
Si estoy conectado con todos y ellos están conectados conmigo, entonces nos conectamos a través de partes que se volvieron comunes para nosotros. Pero no podemos conectarnos a través de partes en las cuales no tenemos algo en común. Ahí, cada persona permanece por sí misma. Es por esto que cada persona retiene sus propias cualidades y deseos, que incluyen también todas sus formas egoístas. Él se incluye en los otros y actúa sólo dentro de la parte en la cual es capaz de crear una conexión con otra persona. Esas son las leyes de conexión.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Cuando el enfermo no está listo para ser tratado

Existen tres estados entre nosotros. En primer lugar, debemos tomar consciencia de la maldad de nuestro egoísmo (1). Darnos cuenta a tal grado que queramos elevarnos por encima del egoísmo, para alcanzar la cualidad de Bina (2). Y entonces alcanzamos Keter (3), es decir que usamos nuestro egoísmo por el bien de otorgar.
La primera etapa es el periodo de preparación. Entonces, una vez que nos elevamos al grado de Bina, ya percibimos el mundo espiritual y nos incluimos en el mundo de Atzilut. Más adelante, comenzamos a elevar todo nuestro mal al mundo de Atzilut, convirtiéndolo en bien, en otorgamiento.
Sólo somos capaces de realizar todos esos estados con el poder de la Luz. Está escrito: “Creé la inclinación al mal (nuestro egoísmo), y creé la Torá porque la Luz en ella reforma”. El problema es que la humanidad no está consciente de la fuerza destinada a corregir nuestro egoísmo, y es por eso que las personas están muy confundidas y no saben cómo seguir.
Ha llegado un tiempo crítico que será seguido por una oleada de problemas tan serios como disturbios masivos, revoluciones, y guerras entre naciones y países. La Cabalá advierte que la situación pude llegar al punto de una tercera e incluso una cuarta guerra mundial. El sufrimiento continuará creciendo hasta que la humanidad encuentre el método de corrección, el remedio que sólo puede venir de la Luz.
Es por esto que el método de la Cabalá fue revelado a las personas al amanecer de los tiempos, hace 5771 años, cuando el egoísmo apenas comenzaba a aparecer en el hombre. Ha continuado desarrollándose gradualmente hasta nuestro tiempo, hasta la etapa en la que comenzamos a percibir nuestro egoísmo como malvado. Y ahora, las pocas personas que estuvieron desarrollando este método de corrección para nosotros, pueden finalmente presentarlo como un remedio.
Debe ser explicado a la humanidad de forma similar a cómo un doctor le explica una enfermedad a su paciente, diciéndole qué enfermedad tiene, cuál será el tratamiento, y cómo recuperar la salud ya que existe un tratamiento. Y si nos apresuramos y le presentamos el remedio al mundo, las personas no necesitarán buscarlo bajo la presión de los problemas y la miseria que los forzará a encontrar esta única solución de todas maneras.
Luego de que una persona mató más de setenta personas en Noruega, la televisión Noruega ha prohibido la crueldad y la violencia ¿Por qué sólo somos capaces de aprender cuando suceden estas cosas? ¿Por qué no podemos hacer lo correcto antes de tiempo? ¿De verdad somos así de inconscientes? ¿Por qué creamos un entorno tan horrible para nuestros hijos y los forzamos a aprender a través de hostilidad y competencia? ¿Por qué los juegos de los niños los enseñan a matar o a obtener la mayor ganancia posible? ¿Por qué no les damos un mensaje de unidad? Después de todo, en realidad sólo estamos disparándonos a nosotros mismos; estamos cortando la rama en la que estamos sentados.
¿Será necesario un escenario como el de Noruega o una situación similar de proporciones masivas que amenace con una guerra para despertarnos? ¿Es la única manera de que entendamos que ya es suficiente, que ya no podemos hacer esto? Aún no vemos un avance real. Las personas no están volviéndose más listas ¿qué otras desgracias nos esperan? ¡No podemos quedarnos esperándolas!
Necesitamos ir con las personas ahora, ser pacientes y bondadosos con ellos, como si estuviéramos con un paciente que aún no entiende por qué se siente enfermo. El dolor sólo le cubre los ojos y oídos un poco más. Necesitamos ser amables y comprensivos con él. Aún si está en contra, aun si nos maldice y no quiere escuchar nada, aun así debemos continuar tratando, buscando la manera de abordarlo de una forma amorosa pero firme y explicarle que no hay otra solución.
No negamos ningún método, no rechazamos nada. Al final del día, no nos oponemos directamente al egoísmo, y es por eso que no planeamos aplastar ningún movimiento, enfoque, o partido. Es imposible, y no necesitamos destruir esas estructuras egoístas, de la misma forma que no necesitamos destruir el ego dentro de nosotros.
Sólo necesitamos luchar por la unidad por encima de todos los desacuerdos. Y entonces todas las diferentes formas egoístas en nosotros y en el mundo externo, las formas culturales y todas las otras diferencias se convertirán en otorgamiento, amor, y unidad. Cada uno aportará su grano de arena a esta unidad, no a través de coerción, sino de una manera amable, de una forma positiva.

La libertad del colectivo y la libertad del individuo son iguales

  Lo general y lo particular son iguales y del mismo modo, nuestro mundo se parece al superior: Incluso en el más pequeño átomo (molécula) de agua, encontramos un sistema solar completo y los planetas orbitándolo, exactamente como en el gran mundo.
Del mismo modo, dentro del hombre, en la parte interna del mundo, tú encontrarás todas las imágenes de los mundos superiores: Atzilut, Beria, Yetzira, Assya, como los cabalistas han dicho que el Rosh es Atzilut, a través de la Jaze está Beria, de allí que Tabur es Yetzirá, y por debajo es Assiya.
- Baal HaSulam, “El significado de la concepción y el nacimiento”

Escondido en mi propia sombra

El hombre fue creado con el deseo de disfrutar que aspira a ser llenado, se siente deficiente si no lo es, y ve todo el significado de su existencia en ello. Además de esto, el hombre no tiene sensación. Todas nuestras sensaciones vienen exclusivamente de los placeres que vemos ante nosotros, es decir, de lo qué está construido nuestro mundo. La realidad está compuesta de las imágenes de los placeres que nos pinta nuestra imaginación.
Vemos a nuestro alrededor los mundos inanimado, vegetativo, animado, y a otras personas porque nuestro deseo se compone de cuatro niveles en los cuales experimentamos las imágenes de todos los placeres posibles. Pero si no queremos vivir entre estas ilusiones y deseamos ver el mundo real, tenemos que verlo no a partir del deseo de disfrutar, sino desde el deseo de otorgar. De hecho, es allí donde encontramos nuestra raíz y nuestra relación con esta, es decir, con el Pensamiento de la Creación, su programa y su propósito. Pero el deseo egoísta nos separa de todo esto, del verdadero conocimiento, de la sensibilidad y del propósito.
Tenemos una oportunidad única para acercarnos a la imagen real, para poner un velo sobre el cuadro pintado para nosotros por nuestro egoísmo. Y no es que debamos dejar de ver todo esto, sino más bien dejar de darle tanta importancia como lo hacemos hoy. En vez de ello, debemos buscar la imagen de las raíces que yacen detrás, lo que emerge en los deseos mismos si ellos cambian de dirección desde la recepción hacia el otorgamiento.
El deseo es uno, pero todas sus partes (el inanimado, vegetativo, animado y humano) deben transformarse en otorgamiento. Y entonces veremos las raíces de esa imagen que es vista en nuestro deseo de recibir placer para nosotros mismos.
Esto se hace por medio de “la sombra de la santidad”. Después de todo, cuando una persona se esfuerza por este tipo de sombra, trata de hacerla ella misma. Pero pronto descubre que es incapaz de ello. Encuentra que su vuelo desde el deseo de disfrutar y el tratar de poner una “sombra” en esto, es decir que tratar de hacer la pantalla, la restricción, y el trabajo por encima de ella, es imposible sin ayuda externa. ¡Se requiere de un milagro!
Un milagro es algo que está fuera de las manos de la persona y no está disponible directamente para él como un medio obvio. Y gradualmente llega a la conclusión de que la misma raíz, la fuerza superior que quiere develar, debe ayudarlo y entregarle el ocultamiento.
Sin embargo, puesto que la persona lo pide por su propia voluntad, le es contado como si él hubiera creado esta sombra. Y así él oculta su deseo de disfrutar más y más, lo cual es considerado como “no hagas a alguien lo que es odioso para ti”, y él adquiere la propiedad de Bina, otorgamiento, para otorgar (Jafetz Jesed).
Y cuando él termina el trabajo y se eleva por encima de todos sus deseos egoístas al Monte Sinaí, comienza a trabajar, incluso a recibir para otorgar, en “amar a su prójimo como a sí mismo”. Gradualmente, cada deseo se convierte en otorgamiento, y así sucesivamente hasta el final de la corrección.
Todo esto se logra por medio del ocultamiento o la llamada “modestia”. Se trata del trabajo en el cual la persona está buscando la manera de ocultar su deseo de disfrutar, de no utilizarlo directamente, de manera egoísta, y ciertamente de no utilizarlo instintivamente sin pensar, sino solamente después de rigurosos análisis y pruebas. Esta es la primera etapa de nuestro trabajo.
Si el ser humano en nosotros aprende a ocultarse del deseo de disfrutar dentro de nosotros, él se separa de este deseo y se eleva por encima de la pantalla. Y en ese momento, él es conectado con la raíz y hace los cálculos por encima de la razón. Así él sigue caminando la senda y avanza.

miércoles, 13 de julio de 2011

Paraíso e infierno

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¿Qué significa estar en el "paraíso" y en el "infierno"?
"Adán en el paraíso" no es una persona que camina  allí entre los árboles y los animales y toca la guitarra o la flauta, esto no existe en espiritualidad. Dios nos guarde que imaginemos este tipo de imágenes. "Adán en el paraíso" es el nombre dado al deseo de recibir que se encuentra en su forma perfecta por parte del Creador. "Paraíso" se le llama al nivel de Biná, donde allí todo es perfecto. Y el "Adán" (hombre) que se creó en el "paraíso", es el "Alma general" que se encuentra como un ángel  en un estado completamente perfecto.
Pero en este estado no hay lo que corregir, no necesitamos alcanzar el nivel del Creador y para que el "Adán" logre sentir la disparidad entre él y el Creador , es necesario insertarle todo el deseo egoísta que será como una ilustración, como un dato que determinará cuál es la diferencia entre él y el Creador. Y por lo tanto él debe caer del "paraíso" a un estado denominado  "infierno", que se encuentra por debajo de todos los mundos espirituales, caer al estado de "este mundo". Y entonces, el deseo de recibir que cayó y perdió la integridad, siente que ahora le está faltando esa integridad y él determina que está en un "infierno".
Es decir, "infierno" es un estado elevado, el estado del reconocimiento del mal, que si el individuo logra alcanzarlo, siente que sus intenciones son todas "con el fin de recibir" y esto es para él, realmente un "infierno". Y entonces desea ascender al deseo de otorgar, determina que eso es el "paraíso", y realiza todo tipo de esfuerzos para ascender nuevamente hacia él. Es decir, se trata de las almas rotas que están carentes de integridad y por medio del reconocimiento del mal, tienen la voluntad de alcanzar lo bueno, lo que llamamos "otorgar" y de este modo llegamos nuevamente al "paraíso".

miércoles, 6 de julio de 2011

Buscando una novilla roja y un pozo de agua

Los libros de Cabalá utilizan diferentes imágenes para describir la relación entre Maljut y Bina. Por ejemplo, utilizan la imagen de un pozo, ya sea vacío o lleno de agua. Un pozo vacío, Maljut, consume todo y se queda vacío. Mientras que un pozo lleno de agua es la correcta conexión de Maljut y Bina. O al revés, el deseo de Maljut se eleva a Bina, en el cielo, y deriva agua de ella. Esta es la razón por la cual llueve.
Otra descripción de una conexión entre Maljut y Bina es una “novilla roja”, un sacrificio purificador, cuyas cenizas purifican algunas cosas y, por el contrario, hace impuras otras. Todas estas transiciones están relacionadas con la manera en la que Bina y Maljut se incluyen una en la otra: ya sea que Bina se incluya en Maljut o Maljut en Bina, y cómo una de ellas domine puesto que una conexión trae la purificación, y la otra impureza.
La “novilla” simboliza la fuerza de Bina, la fuerza de otorgamiento, porque da leche (la Luz de Jassadim o Misericordia). Pero si es de roja (Aduma), lo que significa que está conectada a la tierra (Edom), entonces se mezcla con Maljut. Y cuando las fuerzas de otorgamiento y recepción, Bina y Maljut, se conectan, es el hombre quien determina qué será la fuerza resultante.
Si el hombre tiene la intención de corregirse y alcanza el otorgamiento, él derivará la fuerza de otorgamiento específicamente de esta relación de fuerzas llamadas “una novilla roja” y se purificará. Pero si ya era puro, entonces un nuevo deseo egoísta se revela en él, y si todavía es incapaz de trabajar con este, él se vuelve impuro.
La Torá proporciona instrucciones detalladas para hallar una novilla roja y quemarla, y qué hacer entonces con las cenizas. No se trata de acciones simples, porque nada de esto existe en nuestro mundo, a pesar de que los científicos están buscando los restos de una novilla roja, para demostrar que alguna vez existió, pero ahora ha desaparecido.
Durante los tiempos del Templo, la nación entera estaba en un grado espiritual, debido a la sabiduría de la Cabalá, como está escrito: “Cada adolescente conocía las leyes de la impureza y de la purificación”, es decir la diferencia entre la recepción y otorgamiento egoísta. En otras palabras, el nivel de ellos correspondía a la conexión de Bina y Maljut, llamada “una novilla roja”, y que ellos podían entender a que se refiere la Torá.
Toda la Torá es una descripción del orden de corrección, una “instrucción” (Oraa) de la corrección del alma.

martes, 5 de julio de 2011

Mi tramo “yo”

Al convertirme en dador llego a ser como Zeir Anpin que llena a Maljut y recibe el doble del superior, de Bina: para mí y para los demás. Yo me lleno por encima de los deseos de los demás que están siendo revelados, recibo las necesidades de todos, un deseo espiritual infinito. Esta es mi vasija.
Pero yo soy como Zeir Anpin, sólo un punto que conecta a Bina con este deseo. Yo soy el tramo comprendido entre ellos. Sin embargo, sólo lo veo ahora como un tramo. Esto se debe a los inferiores tienen el deseo y el superior tiene las Luces. Así, el “tramo” es mi intención. Yo expando mi punto a través de sus deseos y de Sus Luces, al “consumir” todas las Luces y deseos.
Esto da a luz a una nueva vasija que no existía antes. Y todo lo que tenía era un punto, una base preliminar, un ojo de una aguja que utilizamos para entrar en el nuevo mundo, la vasija de infinidad.
Por sí solo, el deseo de recibir no es una vasija, y la Luz es sólo la Luz. Cuando descubro el mundo del Infinito, que supuestamente ha existido antes, o retorno al tercer estado (también al inicial), revelo una nueva vasija que es 620 veces mayor que la anterior. Esto se debe a que he adquirido yo mismo tanto las Luces como los deseos. Ahora mi vasija es 620 veces mayor. Soy yo.

lunes, 4 de julio de 2011

La expansión está en el otorgamiento

Pregunta: Me dirijo al Creador para que me ayude con el otorgamiento a un ser humano. ¿Podría describir esto en lenguaje más científico ya que, en esencia, el Creador es la ley de la naturaleza?

Respuesta: Como sabemos, Maljut debería cancelarse ante Zeir Anpin (ZA). Entonces, ZA acepta su deseo, y sus deseos se elevan junto con la madre, a Bina. En respuesta, Bina tiene que dar a Zeir Anpin un estado adulto (de manera que ZA crezca), así como la Luz de Maljut.
Esto es lo que el otorgante alcanza. Si alguna vez realmente deseas dar a tu amigo, recibirás el doble. Lo que le das creará un estado adulto en ti, así produces un grado más alto en tu amigo y se lo das a él.
Para él, serás espiritualmente grande, serás el otorgante. En este rol, tú recibirás nuevos deseos de él, y desde arriba, obtienes llenado. Por lo tanto, constantemente te “expandes” al recibir los deseos de los demás y la Luz de arriba.
Esto es lo que significa ser el otorgante. Sin embargo, te “expandes” en las vasijas de otorgamiento. Aquí se oculta una transformación psicológica. ¿Cómo puedes crecer más en el otorgamiento? ¿Dónde está el beneficio? ¿Cómo puedo llenarme? ¿Qué me llena?
Nuestro problema es que no sentimos mucha ganancia en las vasijas de otorgamiento. Pero esto es evidente en el gráfico.

miércoles, 29 de junio de 2011

¿Resurrección del cuerpo o del alma?

Pregunta: Esta escrito que debemos sentir la espiritualidad a tal extremo que “todos los huesos hablarán”. ¿Pero si una persona muere y no quedan sus huesos, como sentirá entonces la espiritualidad?
Respuesta: Este fragmento habla acerca de la vasija espiritual del hombre considerada como “cerebro, huesos, tendones, carne, piel”, los cinco niveles espirituales. Necesitamos llegar a un estado espiritual que podamos describirlo como “todos los huesos hablarán”.
Esta es una revelación en una vasija espiritual interna muy poderosa de “huesos”, la vasija de la Luz de Jojma (Sabiduría), que ya contienen “medula” (la Luz de Jojma). “Todos los huesos hablarán” es una acción en la que la vasija espiritual, “huesos”, contiene la Luz de Jojma en ella,  finalmente revela esta Luz en los “tendones”, Bina, una vasija aun más externa.
¡Yo les deseo este tipo de revelación! Acerca de los huesos corpóreos, no se preocupen por ellos, nosotros sabemos exactamente como terminan ellos.
No trates de percibir el  material que leemos en tu corporeidad, sino en el sentido autentico. Nosotros leemos libros que hablan acerca del alma, no del cuerpo biológico. El cuerpo es considerado “materia” o “el burro” (Jomer), y su destino es el mismo que el de todos los animales que viven y mueren.
Pero mientras el cuerpo viva, tenemos que trabajar para revivir nuestro cuerpo espiritual: para resucitar de entre los muertos. ¡Si el alma está muerta por ahora, revívela! Atrae la Luz a ella y eso le hará a ella respirar vida.

martes, 28 de junio de 2011

La Importancia del Calendario Hebreo



La Torá escrita y la oral comienzan con una apreciación diferente del significado del tiempo. La primera lo hace con las palabras "En el comienzo, Di-s creó los cielos y la tierra"; la segunda comienza en cambio con: "¿Desde cuándo recitamos el Shemá en la noche?"
Por otra parte, el primer precepto que se les dio a los judíos como pueblo, cuando se preparaban para salir de Egipto, fue la mitzvá de santificar cada mes la luna nueva, que constituye la base del calendario judío. De esto podemos entender que esta habilidad de realizar correctamente el cómputo del tiempo es en si mismo el poder Divino que tenemos para salir de Egipto (que representa todos los estados de esclavitud espiritual), incluso en nuestros días.
Cuando un judío se esfuerza en calcular el tiempo de acuerdo al calendario judío, refuerza su espiritualidad general conciente. El conjunto de principios según los cuales se determina el tiempo judío, es llamado "el secreto del ibur", que significa la "intercalación" del mes agregado y "embarazo". Vivir la vida de acuerdo con el calendario judío "impregna" la mente con estados elevados de conciencia judía. La palabra ibur también es análoga a ivri, o "hebreo".
(En la terminología de la cabalá, "el "embarazo" o preñez ocurre cuando la idea o iluminación de jojmá se ubica en el "útero" de biná, donde se desarrolla hasta llegar a ser una estructura mental madura. De esta gravidez nacen subsecuentemente las emociones derivadas.)
Podemos destacar que el valor numérico de las palabras hebreas taarij ivri, "fecha hebrea", es igual al de bereshit, "en el comienzo", 913. Esta es una clara alusión al hecho que tanto el proceso personal interior de rectificación propia como su compromiso externo con la rectificación del mundo en general, comienza con el uso de y depende del calendario judío para el cálculo del tiempo.
Luego del pecado original, Di-s se dirigió a Adán preguntandole: "¿Dónde estás?" La evaluación personal de dónde nos encontramos en la vida comienza determinando dónde uno está en el mundo, física y espiritualmente. Está explicado en cabalá que la dimensión del tiempo es lo que conecta la dimensión de espacio (nuestra ubicación física) y la dimensión del alma (nuestra ubicación espiritual). Si primero sabemos qué día es hoy, uno puede conocer y conectar su ubicación física con su ubicación espiritual. (Así también en la ley judía, cuando se interroga en forma cruzada a los testigos en casos capitales, la mayoría de las preguntas del juez giran alrededor del momento en que el crimen tuvo lugar.)
Ser judío significa ante todo pensar como tal. Esto significa evaluar la vida y tomar decisiones desde un punto de vista judío, comenzando por cómo se planifica los asuntos en la agenda personal. Entonces y sólo entonces, uno puede saber "dónde" está en la vida y cómo puede tener éxito en llevar a uno mismo y a la porción del mundo a su máxima y correcta realización y plenitud.